No se el por qué, pero siempre le quise rozar sus dulces labios, desde el primer momento.

miércoles, 26 de enero de 2011

Hasta que pase la tormenta.

Déjame, que puede que no vuelva a sonreir.
Quedate conmigo y me orientas.
Antes de que suene a despedida
la tristeza sostenida
que no deja de latir.
Y antes de que te des por vencido
piensa que es la única vida
que podemos compartir.

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